sábado, 30 de enero de 2010

El nacimiento

Carina quería ser madre.

“Tendré una bella empanada de atún y juntas seremos una familia”

La fantasía se vio interrumpida por una carta de la Junta Médica.

“Estimada Señora Carina: lamentamos informarle que su cuerpo no puede albergar vida. Usted es lo que clínicamente denominamos CASO CERO; que en lengua vulgar significa NULIDAD NATAL”

Aquellas palabras construyeron el ataúd en el cual Carina depositó su maternidad.

Deprimida y tendida frente al televisor, la mujer lloró largamente. La amargura envejeció su cuerpo, apagó la luz de sus ojos.

Pero en su último estertor, Carina recibió la visita del Hada Mariposa.

“¿Qué darías por tener una empanada?” inquirió el insecto mágico.

“Todo, absolutamente todo” respondió, con labios morados, Carina.

Y la magia se hizo. La mujer quedó preñada en menos de dos semanas.

La tristeza se fue. Ahora la alegría viajaba en las venas de Carina, enalteciendo su vientre, en donde se gestaba vida.

Cuando llegó el día del alumbramiento la partera se dispuso a recibir a la criatura.

Un grito descolocó a Carina. Era un grito de pavor.

“Señora… señora” musitó una enfermera con rostro pálido.

“¿Qué sucede?” preguntó Carina.

Sobre una bandeja metálica había una empanada cortada en varios fragmentos. Un hilo de queso derretido, la sangre de la criatura, se expandía rápidamente.

“¡No, mi niña! ¡No mueras!” se lamentó Carina, desgarrada por un dolor descomunal.

Seguidamente la mujer comenzó a soltar por su vientre una docena de empanadas de jamón y queso. El alumbramiento fue demasiado frenético pero la partera se las arregló para salvar la vida de las criaturas eyectadas.

“¡Te maldigo, Hada Mariposa! ¡Has matado a mi hija de atún para traer al mundo a tus niñas de jamón y queso!”

Una risa se escuchó desde afuera. Y a continuación Carina cerró los ojos para siempre.

Pasaría la eternidad jugando en una playa junto a su pequeña empanada de atún.

























5 comentarios:

  1. Mina:

    ¡Gracias!

    Una empanada para vos,
    Vul

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  2. ¿Para mi? ¡Gracias!

    Ayer hice empanadas: Mis clásicas de humita y mis nuevas de pollo (estas últimas quedaron superlativamente deliciosas) y me acordaba de vos, jaja... Qué cosa rica las empanadas por favor.

    ¡Saludos desde el mas allá!

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  3. Mina:

    Te felicito, hacer empanadas es muy bueno para la salud mental y espiritual!

    Sacale fotos a tus empanadas y enviámelas!

    Gracias y saludos
    Vul

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  4. Espero ansioso unas líneas sobre empanadillas.

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  5. Paco:

    La Tierra es una Gran Empanada, cuyo relleno es la humanidad!

    Suyo,
    Vul

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