sábado, 14 de octubre de 2006

Madrugada de sábado

El sábado por la noche es el momento que la morcilla más espera en toda la semana.

Para estar a tono con la situación, se viste con un sobretodo de tripas de burro y se coloca el distintivo de la francglotonería inglesa, célebre orden vacuna.

Desorcha una botella del mejor vino anal y bebe una copa, observando por la ventana la luna llena. Es momento de hombres-lobo, de ninfas-ninja, y todas las fantasías eróticas que tiene la morcilla.

Tocan el timbre del ático. La morcilla se asoma ligeramente sobre el marco de la puerta. Sonríe, muy contenta. La trabajadora de la calle ha llegado.

2 comentarios:

  1. Se asemeja a un vino Misal agrio, lleno de conocimiento arcano y que puede sobrepasar las fantasias del pederasta de clausura mas atrevido.
    De hecho, muchos parrocos de mision en Africa lo han llevado a los monasterios europeos, para completar ejericios espirituales.

    Saludos
    Frater 23

    ResponderEliminar
  2. Frater 23:

    Precisamente. La eucaristía anal propone un intercambio de fluidos gástricos, muy conectados con el Demiurgo, aquella entidad monstruosa que ha lanzado sus vísceras protoplásmicas sobre la humanidad.

    Se agradece su participación.

    ResponderEliminar