miércoles, 20 de septiembre de 2006

Una colmena de desodorantes

La morcilla, después de estudiar el Libro del Desodorante Caldeo, descubrió cosas muy interesantes.

Por ejemplo, Adán y Heva (en el lengua desodorantil los nombres propios que comienzan con la letra "e" van con "h") fueron tentados por la víbora, la sierpe de la que tanto hablaron los gnósticos, para tapar sus hedores axilares y poder acceder al Reino del Desodorante, donde no existe fetidez alguna.

Dios, cuya sangre está conformada por el sudor de la humanidad, (Con el sudor de tu frente te ganarás el pan) se sintió tan ofendido con esta creación satánica del desodorante, que envió a sus seis comisionados (los Sudorosos Primeros) a expulsar a Adán y Heva del Paraíso.

1 comentario:

  1. Amigo Vul, al fin un blog para tu mágica verborragia , me alegro molt!

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